Al año, son millones las personas que se deciden por visitar
Italia, un estupendo país cargado de historia y de una belleza única. Ciudades
como Génova, Florencia, Pisa, Roma, Nápoles, Milán, Venecia o la isla de
Sicilia son las más turísticas del país y por lo tanto las más visitadas.
En esta entrada me voy a centrar en la ciudad que durante un
largo periodo de tiempo fue la capital del Imperio Romano: Roma.
He tenido la suerte de visitar esta ciudad 8 veces pero la
desgracia de visitarla 7 veces viajando en un crucero. Los cruceros son muy cómodos,
puesto que son hoteles que te acercan a las ciudades, pero tienen una pega, y
es que apenas tienes tiempo de ver realmente una ciudad. La última vez que
viaje a Roma estuve 4 días allí y fue cuando pude descubrir y apreciar un poco
mejor los buenos rincones que esta ciudad escondía.
Si tenéis pensado viajar a Roma lo primero que debéis hacer
conforme lleguéis a la ciudad es adquirir la "Roma Pass". La
"Roma Pass" es una tarjeta turística que se puede comprar tanto en
los aeropuertos Fiumicino y Ciampino como en puntos de información turística y
en todos los museos y monumentos colaboradores. Esta tarjeta es estupenda
porque te permite entrar gratis a los dos primeros museos o monumentos
incluidos en la tarjeta además de poder usar ilimitadamente el transporte público
dentro de la ciudad; eso sí, solo durante tres días. Una de las mayores
ventajas que tiene esta tarjeta es que te permite colarte en algunas
atracciones como el Coliseo, el Foro Romano o el Palatino, en las que la espera
es eterna. El precio de esta tarjeta son 34 euros que, bajo mi punto de vista,
están más que compensados tanto si vuestro plan es visitar lo más turístico de
Roma en su profundidad, como si lo que queréis es centraros en la parte
artística ya que con esta tarjeta está incluida la entrada a numerosas galerías
y museos como los museos capitolinos o la Galería Nacional de Arte Antigua del
Palacio de Barberini. Os dejo aquí el link de la web oficial.
Aunque la mayoría de personas que viajan a Roma lo hacen
para darse la paliza a andar y a andar y ver cosas, hay otros que prefieren
descansar, comer bien, y pasear por esas zonas de Roma en las que no hay tanta aglomeración
de turistas. Si sois este tipo de personas sería un pecado no visitar el barrio
del Trastevere. Como ya he dicho he ido 8 veces a Roma y cuando descubrí el
Trastevere la octava vez que fui me dolió en el alma no haber sabido de este
barrio las 7 veces anteriores. El Trastevere es una zona que como bien indica
su nombre se encuentra detrás del río Tiber. Es precioso perderse por sus
estrechas y serpenteantes calles que no han perdido su tradición medieval y
subir paseando hasta la zona alta del barrio donde hay unas vistas de la ciudad
entera espectaculares.
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| Vistas desde lo alto del Trastevere |
Es difícil comer la verdadera comida italiana a un módico
precio en plena capital ya que los restaurantes se aprovechan de que sus
clientes son turistas que no volverán para clavarles por comida que la mayoría
de las veces no vale ni un duro. El Trastevere es un rincón en el que esto no
ocurre. Está lleno de restaurantes en los que por 10 euros puedes comer un menú
compuesto por comida italiana totalmente casera incluyendo una botella de vino,
pan, postre y, normalmente, el cargo de mesa. Por esta zona el trato a los
clientes suele ser estupendo, aunque por desgracia no es algo que abunde en la
capital italiana. No os extrañéis si al ir a un bar a tomar dos cappuccinos os
tratan a patadas, pasan de vosotros y encima os cobran 6 euros.
De los restaurantes que tuve la oportunidad de visitar, os recomendaría
La Scaletta en vía della Scala, 8, donde hay varios menús por 11 euros; Carlo
Menta en Via Della Lungaretta, 101 donde hacen unas pizzas increíbles y la
Antica Osteria Rugantino donde por unos 10 euros puedes comer de maravilla.
Por el centro de Roma recomiendo pasarse por las callejuelas
que unen el Panteón de Agripa con la Fontana de Trevi. Están llenas de
camareros que te ofrecen sus menús y donde realmente se come bien y a un buen
precio. Por cierto, no olvidéis preguntar si el cargo de mesa está incluido en
el menú que vayáis a tomar puesto que os podría llegar una sorpresita a la hora
de pagar la cuenta.
Para tomar el postre yo no dudaría en ir a una buena
heladería romana y morirme del gusto con uno de sus helados. De todas a las que
he ido en mis visitas a Roma la que más me ha encantado ha sido Frigidarium,
situada muy cerquita de la Piazza Navona en Via del Governo Vecchio, 112. Si
visitais la ciudad no os vayais sin haber pasado por allí antes.
Continuando un poco con el Trastevere he de mencionar que
allí encontramos algo más, algo que en España abunda y que nos encanta: una
agitada vida nocturna. A partir de las 9 de la noche más o menos empiezan a
abrir sus puertas numerosos pubs en los que se está genial para tomar algo,
reír y hablar con los amigos, además de conocer mucha gente ya que el ambiente
es buenísimo.
Transporte publico
El transporte público en Roma es algo que bajo mi punto de vista
deja mucho que desear, en especial el metro. La ciudad está muy mal comunicada
y para ir a un sitio en concreto normalmente tienes que andar unos 10 minutos
desde la boca del metro hasta el lugar. Está formado por dos líneas: la línea A
y la línea B. Es entendible que hayan pocas bocas de metro en la ciudad puesto
que en Roma no es nada fácil hacer una obra y mucho menos subterránea, pero
hacer una limpieza tanto de las estaciones como de los trenes no iría nada mal.
En lo referente a los autobuses he de decir que tienen mucha
más cobertura que el metro. Las paradas de autobús en roma están marcadas por
letreros bastante grandes con fondo amarillo o blanco y todas las líneas están
indicadas por números y colores. Es importante tener en cuenta que en los
autobuses no se venden billetes, por lo que deberás llevar ya el tuyo al subir
en el autobús. se pueden obtener tanto en estancos, como en quioscos de prensa
y en las máquinas automáticas de metro.
Hay varios tipos de billetes:
BIT: Conocido como biglietto integrato a tempo. Es el billete sencillo, vale
1,50 euros y puedes hacer varios viajes en bus y en tranvía durante 100
minutos, pero eso sí solo vale para un viaje en metro.
BIG: el biglietto
integrato giornaliero te permite viajar ilimitadamente en bus,
tranvía y metro durante un día entero por 6 euros. es recomendable si tienes
pensado hacer más de 4 viajes en un día.
BTI: biglietto
turistico integrato es exactamente igual que el BIG solo que una
duración de 3 días y con un precio de 16,50 euros. Igual ocurre con el CIS (carta integrata settimanale) que por
24 euros te permite viajar ilimitadamente durante 7 días.
Y poco más que nadie más sepa, por supuesto visitad la Plaza
de España, el Vaticano, el Panteón de Agripa y la Fontana de Trevi entre otras
tantísimas cosas que ofrece esta increíble ciudad y que disfruteis muchísimo de
vuestras vacaciones italianas.
Marisa.





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